absorduta.
f. Se dice de una verdad absoluta y absurda.
aldalba.
f. Férreo puño de luz para llamar en la puerta del día.
alfaverso.
m. Clave de sol y luna de la lengua materna. Conjunto aurivitelino de letras con las que un poeta aprende a albar.
algolismo.
m. Adicción a disponer de algo o disponerse a algo, pero sin tener algo que hacer, ni algo tenido.
aranceles.
m. Jornaleros que le pasan el arado al cielo por simple monada y a trueque de una nonada.
asnodeo.
n. p. Demonio de la estulticia. Por extensión extensa, aplícase a todo pavitonto y estúpido de recalcitrancia diabólica.
avecedario.
m. Pajarerío del idioma.
bisentenario.
m. fam. Apoyo doble de sentarse. Glúteos. Dícese del lapso prolongado en el asiento, por espera, por virtud, por invalidez, por molicie o por pura malicia de las asentaderas.
chubasca.
f. Gran vomitona del cielo de Ciudad de México, que últimamente se despapilla a todo mal trapo y peor modo.
costumbre.
f. Costra que fue ubre.
cuaverno.
m. Cartapacio de hojas blancas como llamas lívidas en que se consume, copiando los garabatos del fuego, un hombre de grafito.
desnudez.
f. Estado que resulta de desatar el nudo de la lujuria con el nudo de los cuerpos.
ególetra.
1. s. y adj. Poeta o escritor que piensa o se inciensa que no existe otro estilo que el suyo.
2. s. y adj. Autor que pretende que todos escriban igual a él, igualador tan igual.
empoetía.
f. Capacidad de ponerse en los poemas de otro.
enamonarse.
v. prnl. Volverse chimpancé del amor.
entrecejo.
m. Entresijo de la conciencia.
estadista.
m. y f. Persona que está.
eyoculación.
f. Deleitable manifestación del yo.
fechoría.
1. f. Tropelía de fechas en tropel.
2. Tiempo.
futurno.
m. Lista de espera para vivir como esporas sobre el horizonte.
glorieta.
f. Gloria menudita que vale para sacarse uno mismo a pasear.
grafoplejía.
f. Pasmo que ataca a los escritores y los circunda de papeles bolificados y sin bonificación.
hediondista.
m. y f. Que se rezoga y rebosa en las pestilentes y pestilenciales miserias humanas.
inspiranoico.
m. y f. Fanático de la superstición de que un verdadero poema nunca es ni debe ser redondo, mientras que al contrario el verso genuino es y tiene que ser plano en grado de máxima planicie, para que la más sensible inspiración pueda deslizarse sobre él con absoluta y ternurona tersura.
introito.
m. Forma muy viva del coito.
jeribonza.
De jerigonza y bonzo.
m. Verborrea de quien se quema solo.
liebrertad.
f. Quimera muy correlona y siempre al cabo muy corralona.
luzuria.
f. Desazón de la luz en la lámpara del cuerpo.
murmuro.
m. Bisbiseo petrífico de la conciencia contra el que la cabeza casca hasta reventarse.
neuro.
Del gr. νευρο- neuro-.
1. m. Moneda oficial en Neurópolis, ciudad capital de los sicopateados.
2. m. Divisa de curso corriente y moliente en el mercado negro de lo blanco de los ojos durante las guerras pánicas.
3. m Apelmazamiento de los pelillos de los nervios.
nihilista.
s. y adj. Que hace recreo y profesión de hilar la nada-de-nada en las redes sociales.
paridad.
s. f. Condición de parir lo igual.
pendéjulo.
m. Se dice del penitente que se mece hacia un solo lado.
pensamiento.
m. Punzamiento de la mente.
prostitución.
f. Dar por lecho las cosas.
resilente.
Del lat. re-, prefijo que denota ‘intensificación’, y del lat. silens, -entis, der. de silēre ‘guardar silencio’.
Adj. Que aguanta callado.
ruletra.
f. Poesía.
solámbulo.
m. Solitario que pasea el sol de su soledad.
utorpía.
f. Sublime torpeza.
verbugo.
m. Escriminal que tortura y mata las palabras.
yoriqueo.
s. m. El que nadie más que yo puedo llorar.
zoopenco.
adj. y s. fam. Torpe, bobo y encima animalote.